M.in.5 36
Si no fuera por los maestros de Dios, habría muy pocas esperanzas de salvación
12
, pues el mundo del pecado
13
parecería ser eternamente "real".
37
Los que se engañan a sí mismos tienen que engañar, ya que tienen que enseñar el engaño.
38
¿Y qué otra cosa sino eso es el infierno?
39
Éste es un manual para los maestros de Dios.
40
No son perfectos o, de lo contrario, no estarían aquí.
41
No obstante, su misión es volverse perfectos aquí; y por eso enseñan la perfección una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la han aprendido.
42
Y después, ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fuerza y de Verdad
14
para siempre.
43
¿Quiénes son?
44
¿Cómo son escogidos?
45
¿A qué se dedican?
46
¿Cómo pueden resolver su propia salvación y la del mundo?
47
Este
Manual
trata de contestar esas preguntas.
UCSM
MANUAL PARA LOS MAESTROS
INTRODUCCIÓN
|
Un Curso Sobre Milagros
edición original
Libro de Lecciones
L E C C I Ó N 337
Mi impecabilidad me protege
de todo daño.
|
L337.1 1
Mi impecabilidad
1
me garantiza lo siguiente: perfecta paz, eterna seguridad y sempiterno Amor
2
; libertad eterna de todo pensamiento de pérdida; liberación completa de todo sufrimiento.
2
Y felicidad es mi único estado, pues felicidad es lo único que me es dado
3
.
3
¿Qué debo hacer para saber que todo esto es mío?
4
Aceptar el Redimir
4
para mí mismo y nada más.
5
Dios ya hizo todo lo que había que hacer.
6
Y debo aprender que no necesito hacer nada por mi cuenta, pues sólo necesito aceptar mi Yo y mi impecabilidad —creada para mí y que ahora ya es mía— para sentir que el Amor de Dios me protege de todo daño, comprender que mi Padre ama a Su Hijo, y saber que realmente soy el Hijo que mi Padre ama.
L337.2 7
Padre, Tú, que me creaste libre de pecado
5
, no estás equivocado en cuanto a lo que soy.
8
Era yo quien estaba equivocado al pensar que había pecado; pero ahora, acepto el Redimir para mí mismo.
9
ahora, mi sueño ha terminado.
10
Amén.
|
1
La
Impecabilidad
, con mayúscula, es la condición de nuestras Almas en la eterna Unicidad de Dios, Que es donde Todas realmente están y son Una en Cristo, Su único Hijo. En minúscula,
impecabilidad
es el reflejo aquí de esa Condición eterna. El estado de impecabilidad es simplemente esto: todo deseo de atacar ha desaparecido, de modo que no hay razón para percibir al Hijo de Dios de ninguna otra forma que como realmente es. Ver
T20.5 [32], T25.6 [37]
2
Amor
, con mayúscula, se refiere, en la eterna Unicidad, al Espíritu Santo o eterno Amor de Dios que Él comparte con nosotros —como Almas Uno en Cristo, Su único Hijo— y nosotros con Él en perpetua Armonía y alegre Concordia; y aquí, cuando pensamos con el Espíritu Santo, es
Su reflejo o amor general y sin preferencias que tenemos para con los demás.
En minúscula,
amor
se refiere al amor interesado y preferencial de nuestro ego, cuando pensamos con él. Ver
P3 [2], T1.1.3 [3], T1.1.53 [100], T4.4, T20.6 [38], L46, L67, L68, L195
3
… realmente en el eterno Presente de la
Unicidad
que, con mayúscula es, en el eterno Presente del Cielo, Dios creando a Su único Hijo en un pensamiento de Amor o Espíritu Santo, Amor que se profesan eternamente Uno al Otro en perfecta armonía y alegre concordia. En minúscula,
unicidad
es la idea procesada en nuestro espíritu —la parte de nuestro cerebro que es capaz de compasión, de compartir y de amistad desinteresada— nacida del anhelo natural de unirnos amorosamente a todos y a todo, cuando logramos acallar en nuestro cerebro los deseos, ambiciones y pasiones del ego. Es el reflejo aquí de lo que queremos creer que es la eterna Unicidad de Dios. Ver
T8.5 [38], T10.2 [15], T26.2
d
4
El
Redimir —
siempre con mayúscula— es, según el
Curso
, el camino de regreso a la Unicidad de Dios de la Que —como las Almas perfectas y eternas que realmente somos— nunca nos hemos separado. El camino comienza (primer paso) cuando, frente al caos existencial ocasionado por el ego que experimentamos a diario, concienciamos que anhelamos vivir de otra manera; que, si a veces tenemos impulsos de ser compasivos, de compartir y de amar desinteresadamente, es porque algo en nosotros debe ser más que un ser separado de los demás, regido por las leyes de la evolución y la escasez, que vive una vida sin otro significado que el de sobrevivir con el menor esfuerzo, todo lo mejor y todo el tiempo posible. En este punto (segundo paso), y sin otra prueba que ese anhelo y esos impulsos a favor de los demás, el estudiante del
Curso
debe decidir si
quiere creer
que éstos le vienen de Dios por medio del Espíritu Santo, o más bien de la evolución. Si se decide por la evolución, su motivación para ahondar en ese anhelo y en esos impulsos a favor de otros y expresarlos en hechos concretos, le vendrá de su razonamiento y de la ética que quiera adoptar. En cambio, si mediante un acto de fe acepta que su origen pueda ser divino, también querrá creer que hay otra vida fuera del tiempo y del espacio, en la que su Alma perfecta y eterna es, conjuntamente con todas las demás Almas, una en el único Hijo que Dios ha creado a Su Semejanza y con Quien es Uno en Su eterna Unicidad. Este
querer creer
le motivará a dar preponderancia a pensar con su espíritu —la parte de la mente que es capaz de compasión, compartir y amar desinteresadamente— y a alejarse del pensar egocentrista del ego, que es la otra parte de su mente que es completamente ilusoria y, por consiguiente, sólo hacedora de ilusiones. El
Curso
nos dice que si decidimos pensar con el Espíritu Santo —que es el tercer paso— Él nos enseñará cómo perdonar y extender milagros y así emprender el camino de regreso a la Unicidad de Dios o proceso del Redimir. Y serán los resultados que obtendremos cada vez más al perdonar y extender milagros, lo que convertirá nuestro
querer creer
en una
fe
afianzada en la
Verdad
que nos propone el
Curso
. Ver
T3.3, T5.3, T9.3
5
El
pecado
de todos los pecados fue la diminuta idea alocada de que el Hijo podía separarse de Su Padre y crear por su cuenta, idea que se coló en la Eternidad, donde Todo es Uno, y de la que el Hijo de Dios olvidó reírse. Por haberlo olvidado, ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo y tener efectos aparentemente reales, como fue la hechura del tiempo y del espacio y de todo lo que éstos contienen, regidos como están por las leyes de la evolución y escasez. Ver
T27.9 [82] 37 y 38
Pero como esta realidad del ego no fue creada por Dios,
LTe.4 (-L251).1 1
|
Un Curso Sobre Milagros
edición original
Manual Para Los Maestros
M.In
INTRODUCCIÓN
1-5
|
M.in.1 1
El rol de enseñar y aprender está, de hecho, invertido en el pensar
del mundo.
2
Esta inversión es típica.
3
Parece como si el maestro y el estudiante estuviesen separados, y como si aquél le diese algo a éste, en vez de a sí mismo.
4
Es más, se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica solo una pequeña proporción de su tiempo.
5
En cambio, el
Curso
enfatiza que enseñar es aprender
1
y, por consiguiente, que maestro y alumno son lo mismo.
6
También enfatiza que enseñar es un proceso continuo: tiene lugar en cada momento del día, y continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas de sueño.
M.in.2 7
Enseñar es demostrar,
8
pues existen solamente dos sistemas de pensamiento
2
, y tú estás demostrando todo el tiempo que crees que uno u otro es verdadero.
9
De tu demostración aprenden otros, al igual que tú.
10
La cuestión no es si vas a enseñar o no, ya que en eso no hay elección posible.
11
Podría decirse que el propósito del
Curso
es proporcionarte los medios para que, en base a lo que quieras aprender, escojas lo que quieres enseñar;
12
aunque, realmente no puedes dar nada a otro
3
, y esto lo aprendes enseñando
4
.
13
En efecto, enseñar no es otra cosa que convocar testigos para que den fe de lo que tú crees.
14
Es un método para convertir,
15
que no se realiza sólo con palabras.
16
Toda situación tiene que ser para ti una oportunidad para enseñarles a otros lo que tú realmente eres
5
, y lo que ellos realmente son para ti
6
.
17
No tiene que ser más que eso, pero tampoco menos.
|
|
1
... porque lo único que realmente puedes enseñar es Amor y lo único que puedes recibir es igualmente Amor, ya que tú, el otro, y todos los demás, realmente son Almas perfectas y eternas, Uno en Cristo, el único Hijo de Dios, que es Uno con Dios, Su padre, en la eterna Unicidad, Donde sólo se conoce el Amor, y la paz y alegría que Éste trae consigo.
Amor
, con mayúscula, se refiere, en la eterna Unicidad, al Espíritu Santo o eterno Amor de Dios que Él comparte con nosotros —como Almas Uno en Cristo, Su único Hijo— y nosotros con Él en perpetua Armonía y alegre Concordia; y aquí, cuando pensamos con el Espíritu Santo, es
Su reflejo o amor general y sin preferencias que tenemos para con los demás.
En minúscula,
amor
se refiere al amor interesado y preferencial de nuestro ego, cuando pensamos con él. Ver
P3[2], T1.1.3 [3], T1.1.53 [100], T4.4, T11.9 [77] y [83], T20.6 [38], L46, L50, L67, L68, L195
2
... el del ego y el del Espíritu Santo
3
…ya que realmente él es un Alma perfecta y eterna —igual que tú y todos los demás— Uno en Cristo. El término
Alma
, siempre con mayúscula, es el Pensamiento único de Dios Que Él creó semejante a Sí Mismo, entendiéndose que al ser de Dios, el Alma es eterna y nunca nació. Todos nosotros —como las Almas perfectas y eternas que realmente somos— cuando nos unimos como Una en Cristo, somos el Hijo único de Dios, Que es Uno con Su Padre en el eterno Presente de la Unicidad. Ver
T2.2 [20], T4.2 [8], [14] y [19], T4.8 [96] 15-18, T7.10 [92] 8-9, T7.10 [93] 15-24, T9.9 [79] 73, T10.5 [31]
4
…perdonando y extendiendo los milagros sugeridos por el Espíritu Santo: El
Espíritu Santo
, aquí, es el pensar de Cristo que conciencia el Conocimiento que yace más allá de la percepción. Al producirse la separación, el Espíritu Santo comenzó a estar presente aquí como una protección, inspirando al mismo tiempo el comienzo del proceso del Redimir. Allá, en la eterna Unicidad de Dios, es el Pensamiento de Amor de Dios, Que nos creó como Almas, Una en Cristo, Su único Hijo. Algunos de Sus sinónimos en el
Curso
son: "Consolador", "Guía", "Intérprete", "Mediador", "Maestro", "Palabra de Dios", "Redimir", "Respuesta", "Traductor", "Verdad", " Vínculo", "Voz que habla por Dios", "Voz de Dios". Ver
T5.3, T5.4, T.5.5, T6.6, T9.5, T20.5, LTe.7 (-L281)
5
…su hermano, con quien o quienes, por medio del perdón y de la extensión de milagros, ahora eres uno, reflejo aquí de Nuestra Realidad, en la Que todos somos Almas perfectas y eternas, Uno en Cristo, el Hijo único de Dios, Quien es Uno con Su Padre.
6
… tus hermanos, con quienes aquí eres uno en la visión de Cristo, reflejo de la eterna Unicidad en la que, repetimos, todos —como las Almas perfectas que realmente somos— somos uno en Cristo, el Hijo único de Dios, Nuestro Padre y Creador.
|
|
M.In
INTRODUCCIÓN
pár 3-4
|
|
M.in.3 18
Por consiguiente, el programa de estudios que estableces
7
, estará determinado exclusivamente por lo que crees que eres y por la relación que crees que otros tienen contigo.
19
En la enseñanza tradicional, es posible que estas cuestiones no tengan nada que ver con lo que crees estar enseñando.
20
Sin embargo, es imposible no usar el contenido de cualquier situación en la que te encuentres en favor de lo que, de hecho, enseñas y, por tanto, de hecho, aprendes.
21
En relación con esto, el contenido verbal de lo que enseñas es bastante irrelevante.
22
Puede que coincida con ello, puede que no.
23
Es la enseñanza que yace tras lo que dices lo que te enseña.
24
Enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti
8
.
25
Su propósito fundamental es disminuir tus dudas sobre ti mismo
9
.
26
Esto no quiere decir que el yo que estás tratando de proteger sea real.
27
Pero sí que el yo que consideras real, es el que enseñas.
M.in.4 28
Esto es inevitable.
29
No hay forma de escapar de ello.
30
¿Cómo podría ser de otra manera?
31
Todo el que sigue las enseñanzas del mundo —y aquí cada uno las sigue hasta que cambia su forma de pensar— enseña únicamente para convencerse a sí mismo de que es lo que
10
realmente no es.
32
En esto se encuentra el propósito del mundo.
33
Así que, ¿qué otro programa de estudios podría haber?
34
A esta situación de enseñanza restringida y sin esperanzas, que no enseña sino muerte y desesperanza, Dios
11
envía a Sus maestros.
35
Y a medida que éstos enseñan las lecciones de alegría y esperanza de Dios, sus propios aprendizajes se completan finalmente.
|
|
7
…pensando con el sistema de pensamiento del ego o con el del Espíritu Santo,
8
... o eres un ego en la realidad de este mundo, regido por las leyes de la evolución y escasez; o realmente eres un Alma perfecta y eterna, Una con todas las demás Almas en la eterna Realidad de Dios y Su Hijo único, Quien es el otro, Quien eres tú, Quien somos todos sin excepción
9
Ti Mismo
, con mayúscula, quiere decir Tú, como el Alma perfecta y eterna Que, conjuntamente con todas las demás Almas es Una en Cristo, sencillamente, porque al ser todas igualmente perfectas y eternas, son la misma cosa, es decir, son el Hijo único de Dios. En minúscula
ti mismo
, cuando decides pensar con el Espíritu Santo y has: aceptado el Redimir para ti mismo, perdonado, extendido milagros y entablado relaciones santas, eres el reflejo aquí de Cristo; y cuando piensas, percibes y actúas con el ego —como lo haces habitualmente— te identificas con él. Ver
T8.4 [20], 29 T23
10
… en la
Unicidad
, con mayúscula, que es, en el eterno Presente del Cielo, Dios creando a Su único Hijo en un pensamiento de Amor o Espíritu Santo, Amor que se profesan eternamente Uno al Otro en perfecta armonía y alegre concordia. En minúscula,
unicidad
es la idea procesada en nuestro espíritu —la parte de nuestro cerebro que es capaz de compasión, de compartir y de amistad desinteresada— nacida del anhelo natural de unirnos amorosamente a todos y a todo, cuando logramos acallar en nuestro cerebro los deseos, ambiciones y pasiones del ego. Es el reflejo aquí de lo que queremos creer que es la eterna Unicidad de Dios. Ver
T8.5 [38], T10.2 [15], T26.2
11
… por medio del Espíritu Santo en sus espíritus
|
|
M.in.5 36
Si no fuera por los maestros de Dios, habría muy pocas esperanzas de salvación
12
, pues el mundo del pecado
13
parecería ser eternamente "real".
37
Los que se engañan a sí mismos tienen que engañar, ya que tienen que enseñar el engaño.
38
¿Y qué otra cosa sino eso es el infierno?
39
Éste es un manual para los maestros de Dios.
40
No son perfectos o, de lo contrario, no estarían aquí.
41
No obstante, su misión es volverse perfectos aquí; y por eso enseñan la perfección una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la han aprendido.
42
Y después, ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fuerza y de Verdad
14
para siempre.
43
¿Quiénes son?
44
¿Cómo son escogidos?
45
¿A qué se dedican?
46
¿Cómo pueden resolver su propia salvación y la del mundo?
47
Este
Manual
trata de contestar esas preguntas.
|
|
12
La
salvación
es el proceso por el cual, cuestionando nuestra creencia en la realidad del ego, del tiempo y del espacio y de todo lo que éstos contienen —regidos como están por las leyes de la evolución y escasez— queremos creer en el eterno Presente de la Realidad del Amor de Dios, en Cuya eterna Unicidad todos —como Almas perfectas, Una en Cristo, el Hijo único de Dios— estamos realmente. Para ello, vamos dejando cada vez más de lado el pensar, percibir y actuar egocentrista del ego y, en su lugar, queremos pensar con el Espíritu Santo, aceptamos el Redimir para nosotros mismos, perdonamos al otro y a los demás, entablamos relaciones santas y extendemos los milagros que nos sugiere el Espíritu Santo. Ver
T9.6, T11, T22, T31, LTe.2 (-L231)
13
El
pecado
de todos los pecados fue la diminuta idea alocada de que el Hijo podía separarse de Su Padre y crear por su cuenta, idea que se coló en la Eternidad, donde Todo es Uno, y de la que el Hijo de Dios olvidó reírse. Por haberlo olvidado, ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo y tener efectos aparentemente reales, como fue la hechura del tiempo y del espacio y de todo lo que éstos contienen, regidos como están por las leyes de la evolución y escasez. Ver
T27.9 [82] 37 y 38
Pero como esta realidad del ego no fue creada por Dios,
LTe.4 (-L251).1 1
…
14
La
Verdad
, con mayúscula, es que Dios existe, es perfecto y eterno, y en Su Pensamiento de Amor o Espíritu Santo, nos creó a todos —sin excepción y a Su Semejanza— Almas perfectas y eternas, Una en Su único Hijo, Cristo, con Quien es Uno en la perpetua Armonía y alegre Concordia del Amor que Se profesan Uno a Otro en el eterno Presente. Dios no creó más nada. Por eso, nada de Ésta, Nuestra verdadera Realidad, puede ser amenazado, nada que no sea Ella, realmente existe. En esto radica
aquí
, la paz de Dios. En minúscula, la
verdad
es la verdad del ego, cuyo sistema de pensamiento está basado en la creencia de que la percepción que tiene del tiempo y del espacio, y de todo lo que estos contienen, es que son reales, están regidos por las leyes de la evolución y escasez, y constituyen su única y verdadera realidad. Ver
T6.6.3 [94], T7.5, T14, T23.2 [13], T29.8
|
|
Un Curso Sobre Milagros
edición original
Manual Para Los Maestros
M.1
¿QUIÉNES SON
LOS MAESTROS DE DIOS?
1-5
|
|
M1.1 1
Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo.
2
Sus cualificaciones consisten únicamente en esto: de alguna manera, y en algún lugar, ha decidido deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de otro.
3
Una vez que lo ha hecho, su camino ha quedado establecido y su orientación es segura.
4
Una luz
1
penetró en las tinieblas.
5
Tal vez sea una sola luz, pero con una basta.
6
El maestro de Dios hizo un acuerdo con Dios, aunque todavía no crea en Él.
7
Se convirtió en un portador de salvación.
8
Se ha convertido en un maestro de Dios.
M1.2 9
Los maestros de Dios proceden de todas partes del mundo.
10
y de todas las religiones, aunque algunos no pertenecen a ninguna.
11
Son los que han respondido.
12
El Llamamiento
2
es universal,
13
y está activo en todo momento y en todas partes.
14
Este Llamamiento invita a los maestros a que hablen a favor de Él y a que rediman
3
el mundo.
15
Muchos Lo oyen, pero muy pocos responden.
16
No obstante, es sólo cuestión de tiempo.
17
Al final, todos responderán, aunque ese final puede estar muy, muy lejos.
18
Por eso se estableció el plan de los maestros.
19
Su función es ahorrar tiempo.
20
Cada uno comienza como una sola luz, pero como el Llamamiento está en su centro, es una luz que no puede limitarse.
21
Y cada uno de ellos ahorra miles de años, tal como el mundo juzga el tiempo.
22
Pero para el Llamamiento en Sí, el tiempo no significa nada.
|
|
1
Luz
, con mayúscula, es el Conocimiento que Dios nos dio al crearnos mediante Su Pensamiento de Amor o Espíritu Santo. En minúscula,
luz
, cuando pensamos con el Espíritu Santo, es el reflejo aquí de esa Luz eterna, reflejo que llega a nuestro espíritu en nuestra mente en un instante santo del mundo real, cuando hemos perdonado totalmente a otro u otros, y extendido los milagros que nos hubiese sugerido el Espíritu Santo; y, cuando pensamos con el ego, tiene todos los demás significados que podemos encontrar en el diccionario. Ver
T26.11 [90] 48 L61, L63, L69, L73, L75, L93
2
El
Llamamiento de Dios
es la voz del Espíritu Santo en el nivel superior de tu subconsciente, que quiere avivar tu voluntad para que cures la separación que hay entre tú y tus hermanos y entre todos ustedes y Dios, renunciando a ella por medio del Redimir, hasta que tu mente nuevamente completa se reincorpore a crear, devolviendo a Dios Lo que es Suyo; es el llamamiento a regresar al pensar acertado, para que la Filiación se encamine a ser lo que nunca ha dejado de ser: todos, como las Almas eternas y perfectas que realmente somos, Una en Cristo, el único Hijo de Dios, y Uno con Él en Su eterna Unicidad. Ver
T5.3 [16], [19] y [20], T5.4, T27.3 [18]
3
La
redención
es lo que pone fin a la crucifixión del Hijo de Dios cuando, pensando con el Espíritu Santo, perdonamos al otro y extendemos los milagros que nos sugiere el Espíritu Santo. Ver
T12.3, M28
|
|
M.1
¿QUIÉNES SON
LOS MAESTROS DE DIOS?
pár 3-4
|
|
M1.3 23
Hay un curso para cada maestro de Dios.
24
La forma del curso varía considerablemente.
25
Igual sucede con los medios específicos de enseñanza que se emplean.
26
No obstante, el contenido de este
Curso
no cambia nunca.
27
Su tema central es siempre: "El Hijo de Dios es inocente, y en su inocencia radica su salvación".
28
Puede enseñarse mediante actos o pensamientos; con palabras o sin ellas; en cualquier lenguaje o en ninguno; en cualquier lugar, momento, o forma.
29
No importa lo que el maestro haya sido antes de oír el Llamamiento.
30
Se convierte en un salvador
4
en el momento de haber respondido.
31
Ha visto a otro
5
como a sí mismo.
32
Por lo tanto, ha encontrado su propia salvación y la salvación del mundo.
33
Con su renacer, renace el mundo.
M1.4 34
Este manual está dedicado a un programa de estudios especial, dirigido a los maestros que enseñan esta forma particular del
Curso
que es universal.
35
Existen muchos miles de otras formas, todas con el mismo desenlace.
36
Esos maestros sencillamente ahorran tiempo.
37
No obstante, es sólo el tiempo el que transcurre con cansancio, y ahora, el mundo está muy cansado.
38
Está viejo, usado y sin esperanzas.
39
Nunca se puso en duda el desenlace, pues, ¿qué puede cambiar la Voluntad de Dios
6
?
40
Pero el tiempo, con sus ilusiones de cambio y muerte, agota al mundo y a todas las cosas que habitan en él.
41
No obstante, al tiempo le llegará su fin, y propiciarlo es la función de los maestros de Dios,
42
pues el tiempo está en sus manos.
43
Tal fue su decisión, y así se les ha concedido.
|
|
4
Salvador
, con mayúscula, significa algunas veces en el
Curso
: Dios, el Espíritu Santo, Cristo, y Jesús. Pero, en minúscula,
salvador
, cuando pensamos con el Espíritu Santo, su principal significado es el otro, los otros, a quienes hemos perdonado y/o con quienes hemos formado relaciones santas. Ellos son nuestros salvadores, porque cuando finalmente vemos interiormente con la visión de Cristo el reflejo de sus Almas, los hemos curado y salvado, y al hacerlo —porque realmente somos Uno con ellos— ellos también nos han curado y salvado. Cuando pensamos con el ego, salvador quiere decir cualquier salvador de cualquier cosa.
Ver
T22.3 [22], T24.3, T29.4, T29.6 [36], L78.9
5
La
llave del
Curso
y de la salvación es el otro, los demás, a quienes vas a perdonar, extender los milagros que te sugiera el Espíritu Santo, y con quienes vas a entablar relaciones santas. Ver
13.7 [62]
La
relación santa
es el reflejo en este mundo de la eterna Relación de Amor de Dios con todas las Almas perfectas y eternas que realmente somos, unificadas todas en Cristo, el único Hijo de Dios, Que Él creó y con Quien es Uno en Su Unicidad, Que es donde realmente estamos y, por lo tanto, es nuestra verdadera Realidad. La relación santa es la fuente de la salvación para los integrantes de la relación especial, pues les permite alejarse gradualmente de sus egos y pensar y actuar cada vez más con sus espíritus, que son la parte de la mente que todavía se puede comunicar con Dios por medio del Espíritu Santo. Es un proceso, generalmente largo, que se inicia cuando dos o más personas que han logrado, en un instante santo, perdonarse totalmente una a la otra, se unen en una meta común a favor de otro u otros, a los que también van a querer perdonar. Este proceso florece y fructifica cuando extienden a otros los milagros que el Espíritu Santo les sugiere por medio de sus espíritus; finalmente, cuando en instantes santos privilegiados sus mentes experimentan el mundo real, se produce en ellas, a un profundo nivel subconsciente, una curación de los efectos del pensar y actuar con sus egos, haciendo que ahora piensen, perciban y actúen principalmente con sus espíritus, extendiendo el Amor del Espíritu Santo a todos y a todo, curando así en sus mentes al mundo de los efectos de la separación. Ver
T17.6, T22
6
La
Voluntad de Dios
, en el eterno Presente de Su Unicidad —en la Que todas nuestras Almas perfectas y eternas son Una en la única Alma del Hijo único de Dios— quiere que la felicidad que Su Hijo heredó de Él siga imperturbada: que sea perpetua en la Alegría de la Creación plena y que sea eternamente receptiva y completamente ilimitada en Él. Aquí, la Voluntad de Dios es que por medio del perdón y de la extensión de milagros, nos volvamos el reflejo de ese eterno Presente de la Unicidad, en la Que, en paz y con alegría, nos amamos unos a otros como uno en Cristo, el Hijo único de Dios, Quien es Uno con Él. Ver
T12.7 [64] y [65], T13.5 [41], L193
|
|
Un Curso sobre Milagros – Preliminares
COMPRAR:
or COMPRAR aquí en la tienda CIMS:
|
|
COURSE IN MIRACLES SOCIETY
(Sin ánimo de lucro
)
Donar
|
En la actualidad, todos los proyectos CIMS están respaldados por donaciones de tiempo libre, talento y dinero. Si desea apoyar alguna de las actividades de la Sociedad de alguna manera, no dude en ponerse en contacto.
Debido al carácter internacional de CIMS, Internet es nuestro principal medio de comunicación y colaboración.
Para hacer una donación deducible de impuestos en apoyo de las lecciones diarias, haga clic aquí.
Además, por medio de su testamento u otro plan de sucesión, puede nombrar "Curso en la Sociedad de Milagros" como el beneficiario de una parte de su sucesión, o de activos particulares en su sucesión. De esta manera, está honrando a sus seres queridos y al mismo tiempo brinda un apoyo crítico a la extensión de LOVE.
|
|
SHARE THE BLESSING of UCSM!
|
|
|
|
|
|
|